mobile.mensajerodelapalabra.com :: Para uso personal solamente. Prohibida su reproducción total o parcial sin la autorización de autor.

mobile.mensajerodelapalabra.com

 

Invierta lo mejor de su vida en la familia

Invierta lo mejor de su vida en la familia

1.- Lectura bíblica: Eclesiastés 3:1, 11

2.- Objetivos:

2.1.- Al terminar la reunión del Grupo Familiar, los participantes habrán reflexionado sobre la forma como se encuentra su relación personal, espiritual y familiar.

2.2.- Al terminar la reunión del Grupo Familiar, los participantes habrán reflexionado acerca de la forma como invierten el tiempo con su familia.

2.3.- Al terminar la reunión del Grupo Familiar, los participantes coincidirán en la necesidad de aplicar correctivos para reordenar sus prioridades y no desperdiciar el tiempo.

3.- Desarrollo del tema:

La mayoría de las personas anhelan el éxito. Confunden éxito con un alto nivel económico y reconocimiento social. Sin embargo están equivocados. Cuando llegan a esas posiciones, generalmente han destruido su relación familiar. La vida conyugal y la interacción con los hijos es un caos. Quizá tendrán dinero, no obstante, para amasar fortunas, dejan de invertir lo mejor de sus vidas que está representado en tiempo de calidad, en las personas que ama.

3.1.- Aproveche al máximo el tiempo con su familia

Quien tiene dinero y reconocimiento social, pero una familia destruida, es un fracasado. De ahí que resulte imperativo examinar de qué manera invertimos el tiempo en nuestra relación con…
  • Dios
  • El cónyuge
  • Los hijos
  • La iglesia
  • Las personas que nos rodean
Debemos tomar nota de lo que enseñan las Escrituras:

“Todas las cosas bajo el sol tienen un tiempo y un momento... (Dios) todo lo hizo hermoso y a su tiempo, e incluso les hizo reflexionar sobre el sentido del tiempo, sin que el ser humano llegue a descubrir la obra que Dios ha hecho de principio a fin.” (Eclesiastés 3:1, 11)

Es importante que reorganicemos nuestras prioridades. Identificar en qué estamos malgastando el tiempo que debemos dedicar a la familia.

3.2.- Ponga sus pensamientos en consonancia con los pensamientos de Dios

Obrar a nuestra manera, creyendo que es sabia, trae problemas. Generalmente va de la mano con una relación familiar en crisis.

La Palabra nos enseña que Dios tiene para nosotros, los mejores planes. Pensamientos de victoria, de paz, de bendición y de prosperidad:

«Mis pensamientos no se parecen en nada a sus pensamientos — dice el Señor—.   Y mis caminos están muy por encima de lo que pudieran imaginarse. Pues así como los cielos están más altos que la tierra, así mis caminos están más altos que sus caminos   y mis pensamientos, más altos que sus pensamientos.” (Isaías 55:8-9 | NTV)

Cuando buscamos el rostro de Dios y le permitimos que Él haga coincidir nuestros pensamientos con los suyos, descubrimos en qué estamos fallando. En adelante, optamos invertir lo mejor de nuestro tiempo en Dios, el cónyuge, los hijos y los seres amados.

3.1.- Enfóquese en Dios y en su familia

Cuando reorientamos la forma como invertimos en tiempo en la relación con Dios, nuestra relación familiar cambia.

Imprimir cambios, demanda que tomemos nota de la enseñanza del apóstol Pablo: “Así que tengan cuidado de cómo viven. No vivan como necios sino como sabios." (Efesios 5:15| NTV)

Reconozca que ha estado incurriendo en errores. Que sin proponérselo o percibirlo, la relación conyugal y con los hijos experimenta distanciamiento. Y qué decir del tiempo que pasamos con Dios en oración, lo más probable es que sea nulo.

Ir a la presencia del Señor en procura de experimentar una nueva vida, es fundamental. Él nos muestra qué cambios debemos aplicar a nuestra forma de vivir en todas las áreas. Así lo escribió el rey David:

"Enséñanos a entender la brevedad de la vida, para que crezcamos en sabiduría." (Salmos 90:12| NTV)

Desde hoy, enfóquese en Dios y en su familia. Que lo mejor de su existencia, sea para ellos. Eso no implica, por supuesto, que no tome tiempo para usted, pero sí que no desperdicie las horas, minutos y segundos que podría dedicar al Padre celestial, al cónyuge y a los hijos.

4.- Preguntas para la discusión en el Grupo Familiar:

a. ¿Cómo anda su relación con Dios?

b. ¿He reflexionado en las posibles fallas en mi relación conyugal y con los hijos?

c. ¿Qué cambios debo imprimir en la forma como invierto el tiempo?

d. ¿Qué aprendí hoy en las Escrituras?

5.- Oración al terminar la reunión del Grupo Familiar:

“Amado Dios, sólo tú me concedes sabiduría para tomar decisiones apropiadas. Reconozco que en mi relación contigo y con mi familia, he fallado. Hasta el día de hoy he desperdiciado el tiempo. Elevo una oración delante de tú presencia para que me ayudes a identificar errores y avanzar en correctivos. Someto mi vida, mis pensamientos y aún mi pensamiento en tus manos. Amén”


Léanos en bosquejosparasermones.comLéanos en familiassolidas.comLéanos en devocionales.comLéanos en miiglesia.com

IBM-Anuncio